El Señor Rompetechos ataca de nuevo

El Señor Rompetechos ataca de nuevo

Hay que reconocerla a Santiago Calatrava la capacidad de crear edificios que acaban convirtiéndose en iconos urbanos y la relevancia internacional que ha alcanzado, pero también es verdad que sus edificios no funcionan en muchos otros aspectos no sólo técnicos de su relación con el entorno.

Recientemente han aparecido en los medios noticias referentes al "Palacio de Calatrava" en Oviedo. Sin entrar en valoraciones estéticas, mi opinión es que, por más de 22,6 millones de euros por el diseño y la dirección facultativa de la obra, lo menos que se podría pedir es una mayor implicación en el proyecto.

Y que el edificio funcione (lamentable solicitud), y que se relacione mejor con su entorno, cosa que no se producirá hasta que el entorno se adecue al edificio demoliendo todos lo que tiene a menos de 200 m. Que se lo expliquen a los propietarios de los inmuebles circundantes.