El Señor Rompetechos ataca Venezia

El Señor Rompetechos ataca Venezia

Inaugurado hace tres años, con seis de retraso y el doble del presupuesto previsto, el puente de Calatrava es más famoso por sus problemas que por el honor de ser el cuarto del Gran Canal de Venezia. Parece ser que las orillas sobre las que se asienta no soportan el peso de la estructura, lo que podría deberse a un error de un proyecto de once millones de euros.

Hace un par de años tuve ocasión de cruzar el Gran Canal sobre el engendro en cuestión y varias cosas me llamaron la atención. Una fue el pavimento construido parcialmente de vidrio. Recuerdo que pensé que probablemente resbalaría cuando se mojase (como ocurre en el puente de Bilbao), pero me llamó más la atención el hecho que tener una superficie escalonada sobre una pendiente que probablemente habría permitido una superficie lisa, más transitable para personas con movilidad reducida.

Como respuesta a la falta de accesibilidad habían proyectado una estructura en forma de huevo que, suspendida de un lateral del puente, permitía introducir al discapacitado y "proyectarlo" a la otra orilla. Pero como el invento producía muchas vibraciones en la estructura (y me imagino que resultaría denigrante) lo tenían parado y tapado con unos toldos.

Mi perplejidad de entonces encuentra justificación, que no alivio, en esta notica.